Es por eso que me declaro culpable de sentirme en muchas veces ansiosa de hacérmelo con el primero que pase.
Seguramente será lo que me pasó ayer en el trabajo lo que me ha hecho dormir placenteramente esta noche y es que pequé de sexy desde el primer día. La blusa negra que llevaba dejaba entrever el sujetador brillante que llevaba además aquel pantalón, siendo franca creo que me quedaba de vicio (que baje modesta !!) ; no pensaba que podría estar rodeada de tíos buenorros todo el día (no que vá!), era que simplemente tenía ganas de sentirme bien conmigo misma (si claro !).
Lo primero que hice fue poner los expositores a mi gusto, darle ese punto cañero con el que tanto me identifico, entrar mercancía y luego rezar porque fuera un día movidito (no sí, si movidito fue); lo que yo no me esperaba era encontrarme con un pedazo de bombón por compañero, y cuando digo pedazo de bombón me quedo corta, aquellos ojazos azules, una sonrisa perfecta, tupé rubio y un acento peninsular que casi hace que me derrita. Entonces me tocó acercarme y hacer las presentaciones en un momento en el que necesitaba ayuda para mover un expositor, el vino se remangó su preciosa camisa blanca y colocó sin ningún tipo de esfuerzo el mueble de accesorios, le di las gracias y luego me preguntó el horario que tenía:
- Yo estoy doblando turno, tengo que hacerlo las próximas dos semanas ...
- Yo tengo que doblar viernes y sábados el resto de días estaré por la tarde.
- ¿Ah sí? Genial entonces, nos veremos todos los días.
Terminamos el turno y al cerrar nos marchamos en la misma dirección: al ascensor, fue entonces cuando todo tipo de pensamientos morbosos llegaron a mi mente (estás muy perdida en la vida Luz).
Lo último que nos dijimos fue un hasta mañana, y es que dicen que los ojos son golosos aunque creo que los míos lo son en una medida extrema, después de ocho años con mi novio, esto de ver pero no tocar se me hace cada día más difícil (mala persona).
Lo último que nos dijimos fue un hasta mañana, y es que dicen que los ojos son golosos aunque creo que los míos lo son en una medida extrema, después de ocho años con mi novio, esto de ver pero no tocar se me hace cada día más difícil (mala persona).
Por cierto, te presento a mis subconsciente, es esa impertinente que está todo el día haciendo comentarios en todo lo que escribo, no sé por qué pero no me la puedo sacar de la cabeza.
Que tengas un buen día.
PD: Babeo desde el mostrador.